Cuando el pelo empieza a caerse más de la cuenta, es normal preocuparse. A veces son rachas temporales y otras veces sí que puede ser un tipo de alopecia. Saber qué está pasando ayuda mucho a entender si es algo pasajero o si conviene buscar un tratamiento. Vamos paso a paso.
¿Qué es la alopecia?
La alopecia es simplemente la pérdida de cabello. Puede pasar poco a poco, con un pelo cada vez más fino, o de forma más rápida. También puede aparecer por zonas o de manera general en toda la cabeza.
Que se caiga el pelo no siempre significa que sea permanente. En muchos casos, los folículos (que son como la raíz del pelo) siguen vivos y el cabello puede volver a crecer. Otras veces, cuando el folículo se daña, la caída sí puede ser definitiva. Por eso es tan importante saber qué tipo de alopecia tienes.
Tipos de alopecia
La alopecia no es igual para todo el mundo. Existen muchos tipos y cada uno aparece por motivos diferentes. Conocerlos ayuda muchísimo a entender por qué se cae el pelo y qué opciones hay para frenarlo o recuperarlo.
Alopecia androgénica
Es la más común y está influida por genética y hormonas. En hombres suele empezar con entradas o coronilla, y en mujeres con pérdida de densidad en la parte superior. No destruye el folículo, pero sí lo debilita, haciendo que el cabello crezca cada vez más fino si no se trata.
Alopecia areata
Aparece en forma de parches redondos sin pelo. Se relaciona con el sistema inmune y puede afectar también a cejas o barba. El folículo no se destruye, así que el pelo puede volver a crecer, aunque su evolución es impredecible.
Alopecia difusa
No genera calvas localizadas, sino una pérdida general de densidad. Puede estar causada por estrés, enfermedades, desajustes hormonales, falta de nutrientes o medicamentos. Si se corrige el desencadenante, el pelo suele recuperarse.
Efluvio telógeno
Es una caída repentina y abundante que suele aparecer tras un estrés intenso, fiebre, un parto, una operación o una mala alimentación. Aunque asusta, es temporal y el folículo permanece sano, por lo que el crecimiento se normaliza con el tiempo.
Alopecia por tracción
Ocurre cuando se tira del cabello de forma constante, por ejemplo con coletas muy tensas, trenzas o extensiones. Afecta sobre todo a la línea frontal. Si se cambian los hábitos de peinado a tiempo, puede revertirse.
Alopecia cicatricial
Aquí el folículo sí se destruye debido a inflamación, quemaduras, infecciones o enfermedades autoinmunes. El área pierde pelo de forma permanente. Es importante detectarla cuanto antes para frenar su avance.
Alopecia frontal fibrosante
Un tipo de alopecia cicatricial que afecta principalmente a mujeres. Hace que la línea de nacimiento del pelo retroceda poco a poco y puede afectar a cejas. Es progresiva y conviene tratarla cuanto antes.
Alopecia total y universal
Son variantes severas de la alopecia areata:
- Total: pérdida completa en el cuero cabelludo.
- Universal: pérdida en todo el cuerpo.
Aunque son formas extensas, el folículo sigue vivo, por lo que existe posibilidad de recuperación.
Tratamiento de la alopecia
El tratamiento de la alopecia depende del tipo y de la causa que la provoca. En muchos casos se puede mejorar la densidad del cabello con cuidados específicos, medicación o cambios en hábitos de peinado. También pueden ayudar vitaminas, suplementos o tratamientos médicos que fortalecen el folículo y estimulan el crecimiento. Lo fundamental es un buen diagnóstico para saber qué tipo de alopecia se tiene y qué opciones funcionan mejor.
Cuando la pérdida de cabello es más evidente o avanzada, algunas personas buscan soluciones estéticas para mejorar la apariencia. Una de ellas es el injerto capilar en Málaga, que consiste en trasplantar cabello propio para aumentar la densidad y mejorar el aspecto del cuero cabelludo.
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